Migraciones

REFLEXIÓN SOBRE LOS FINES DE LA PASTORAL DE MIGRACIONES

Nuestra misión evangelizadora tiene como finalidad el anuncio de Jesucristo con obras y palabras.

La pastoral comprende dos ámbitos de actuación irrenunciables: el servicio a la persona extranjera dentro de su entorno social y el servicio al inmigrante como creyente en su entorno religioso y eclesial.

Así pues, son partes constitutivas de la pastoral todas aquellas tareas que se encaminan tanto a la promoción humana como al servicio a la fe, sin dicotomías ni reduccionismos de uno u otro signo.

Así pues, son partes constitutivas de la pastoral todas aquellas tareas que se encaminan tanto a la promoción humana como al servicio de la fe, sin dicotomías ni reduccionismos de uno u otro signo.

Con relación a la promoción humana la acción pastoral es sensible a los “gozos y las esperanzas” de los extranjeros y de la sociedad de acogida. Todos podemos ver el sufrimiento, el disgusto y las aspiraciones que conllevan los flujos migratorios, por ello trabajamos comprometidamente junto a otros agentes sociales por el desarrollo de los derechos humanos universales en sintonía con la Doctrina Social de la Iglesia.

Con relación al servicio a la fe anunciamos, desde la convicción y el respeto, la Buena Noticia de Jesús. Por ello nos ponemos con humildad al servicio de las personas y comunidades religiosas y/o espirituales facilitando a todos la profundización de su experiencia espiritual en el contexto de la migración; a los creyentes el desarrollo de su fe y el encuentro interreligioso o ecuménico; a los católicos la acogida, el discernimiento y la integración respetuosa de la propia experiencia de fe, la riqueza carismática de la Iglesia universal y los valores de la religiosidad de los colectivos extranjeros.

Más información en la web del Secretariado Diocesano de Migraciones: www.astialicante.org