LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (1, 57-66.80)


A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y se alegraban con ella.

A los ocho días vinieron a circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como a su padre; pero la madre intervino diciendo: «¡ No! Se va a llamar Juan. »

Y le dijeron: «Ninguno de tus parientes se llama así».

Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre.» Y todos se quedaron maravillados.

Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios. Los vecinos quedaron sobrecogidos, y se comentaban todos estos hechos por toda la montaña de Judea.

Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo: «Pues ¿qué será este niño?».

Porque la mano del Señor estaba con él. El niño crecía y se fortalecía en el espíritu, y vivía en lugares desiertos hasta los días de su manifestación a Israel.

Palabra del Señor


COMENTARIO AL EVANGELIO

Vamos a seguir leyendo la Exhortación Apostólica Gaudete et exultate del papa Francisco.

Amar como Dios nos amó.

17.     A veces la vida presenta desafíos mayores y a través de ellos el Señor nos invita a nuevas conversiones que permiten que su gracia se manifieste mejor en nuestra existencia.

Otras veces solo se trata de encontrar una forma más perfecta de vivir lo que ya hacemos. Cuando el Cardenal Nguyên van Thuânestaba en la cárcel, renunció a desgastarse esperando su liberación. Su opción fue «vivir el momento presente colmándolo de amor».

18.     Así, bajo el impulso de la gracia divina, con muchos gestos vamos construyendo esa figura de santidad que Dios quería, pero no como seres autosuficientes sino «como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios».

Bien nos enseñaron los Obispos de Nueva Zelanda que es posible amar con el amor incondicional del Señor.

Amar así no es fácil porque muchas veces somos tan débiles. Pero precisamente para tratar de amar como Cristo nos amó, Cristo comparte su propia vida resucitada con nosotros.

Papa Francisco
Exhortación Apostólica
Gaudete et exultate


¡Os deseo a todos un feliz Domingo y una excelente semana!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.